
El examen se basa en la emisión de rayos X. La cantidad de rayos absorbida por su organismo no supera el décimo (1/10) de lo que ocurre al efectuarse una radiografía de tórax simple. Esto es comparable a la exposición normal que cada individuo tiene a la radiación natural en una semana. En caso de encontrarse embarazada, deberá informarlo previo al examen.